Blog

Cuida tu cerebro

  |   Desarrollo personal, Liderazgo, Neurociencia   |   No hay comentarios

¡Hola de nuevo! Después de unas semanas bastante intensas, vuelvo a estar aquí para reemprender mi contacto con todos vosotros. Así que hoy me gustaría compartir con vosotros las ideas principales del libro de Marta Romo (@martaromo) “Entrena tu cerebro” que he leído estos días. El funcionamiento de nuestro cerebro y nuestra mente me resulta fascinante. Conocer como el cerebro que está en constante evolución, nos puede ayudar a llevar la vida que queremos y merecemos e identificar también cuando nos limita, aferrándose a la necesidad de seguridad y rutina y no dejándonos salir de nuestra zona de confort y cambiar.

 

Para poder liderar nuestra vida de la forma que nosotros queremos resulta interesante profundizar en el conocimiento de nuestro propio cerebro, saber cómo funciona y así poder cuidarlo y alimentarlo para que sea nuestro aliado para introducir cambios en nuestra vida.

 

El cerebro evoluciona a lo largo de la vida siempre que le sigamos pidiendo cosas. A este proceso de remodelación de nuestro cerebro se le llama neuroplasticidad, y se produce cuando perfeccionamos nuevas habilidades o realizamos cosas distintas que no habíamos realizado hasta el momento, cuando nos exponemos a nuevas experiencias.

 

En el libro @martaromo profundiza de forma clara y amena en el funcionamiento del cerebro y en qué podemos hacer para cuidarlo y sacarle el máximo provecho. De todas las ideas que aparecen en su libro me gustaría resumiros la importancia de las ondas cerebrales y qué acciones podemos hacer para que todas ellas estén presentes en nuestro día a día.

 

Tenemos distintas ondas cerebrales que impactan y están asociadas a estados internos que tenemos a lo largo del día.

 

  1. Las Ondas Beta son las que habitualmente se dan cuando estamos despiertos y cuando el pensamiento está activo. Aparecen a lo largo del día cuando hacemos cosas. Están relacionadas con la atención focalizada y el pensamiento activo.
  2. Las Ondas Gamma son las más rápidas del cerebro y provocan mucha actividad mental y lucidez. Se encargan de la intuición y la creatividad y se producen en esos momentos que estamos en máxima concentración. Para que aparezcan antes debemos haber experimentado ondas Alfa.
  3. Las Ondas Alfa son unas ondas más tranquilas. Es un estado interno de “lucidez relajada”. Es cuando el cerebro presta atención a nuestro interior. Se dan cuando conectamos con nosotros mismos, cuando cerramos los ojos y nos relajamos.
  4. Las Ondas Theta están asociadas a la somnolencia y aparecen cuando empezamos a dormir.
  5. Las Ondas Delta están relacionadas con el sueño profundo.

 

Nuestro cerebro a lo largo del día pasa de unas ondas a otras. Cuando sentimos que damos lo mejor de nosotros significa que nuestras ondas cerebrales están alineadas y es cuando sentimos que estamos en un estado de fluidez.

 

El problema surge cuando una de las ondas predomina sobre las otras a lo largo de todo el día. Cuando tenemos épocas estrés elevado y con mucha actividad, nos obligamos a estar de forma permanente en Beta, con lo que las consecuencias para nosotros y nuestro organismo serán inapropiadas. Lo que decidamos hacer con nuestro cerebro condicionará nuestra salud tanto física como mental.

 

Por ello explica como se ha investigado la importancia de seguir una “dieta mental” para aportar a nuestro cerebro todos aquellos “nutrientes” que necesita para que se produzcan las distintas ondas cada día. Propone la siguiente dieta mental para alimentar nuestro cerebro:

 

  1. Dormir: El sueño de calidad da la oportunidad a nuestro cerebro de recuperarse, de limpiarse, de cerrar temas, de asentar lo aprendido, de activar patrones que se han dado durante el día y reforzar los recuerdos. Potencia las ondas Theta y Delta.
  2. No hacer: Dedicar un tiempo de nuestro día a no hacer nada, a dejar nuestra mente divagar sin rumbo fijo, a relajarnos, a desconectar. Buscar esos momentos de inactividad o implicarnos en alguna actividad manual (cocinar, jardinería,…) dónde la mente se distraiga nos ayuda a generar ondas Alfa y Theta.
  3. Actividad contemplativa: Momentos de reflexión, de meditación. Desarrollar la mirada hacia nuestro interior, mantener el pensamiento focalizado en algo nos ayudará a potenciar las ondas Alfa y Gamma.
  4. Conexión: El tiempo dedicado a conectar con los demás, a la conversación, al contacto físico, a experimentar socialmente potencia todas las ondas.
  5. El juego: Es importante encontrar momentos para ser creativos, espontáneos, para reír. Así potenciamos las ondas Gamma.
  6. El ejercicio físico: Practicar deporte, andar, bailar, moverse potenciará la aparición de ondas Gamma y Beta.
  7. Hacer: Es prácticamente lo que hacemos durante todo el día cuando hacemos cosas. Las ondas que generamos son las Beta.

 

Realizar cada día distintas acciones encaminadas a conseguir estos nutrientes para que se generen y potencien las distintas ondas a lo largo del día, ayudará a nuestro cerebro a que esté “sincronizado” y en forma.

 

¿A qué esperas para empezar?

No hay comentarios

Escribir un comentario

¡NO TE PIERDAS MIS POSTS!

¡Subscríbete a mi newsletter!

Y recibe la "Guia para conseguir tus objetivos". 
¡SUBSCRIBIRME AHORA!
X